En un viaje de regreso de Gales a Liverpool, Mohit vio una manada de caballos corriendo libremente. Entre ellos, uno parecía tener un tono azul. ¿Era real, un juego de luces? La imagen quedó en su mente, y al investigar más, descubrió la obra del pintor alemán Franz Marc, quien representaba a los caballos azules como símbolo de libertad, paz y pureza.
Ese instante y su significado profundo se convirtieron en la inspiración para el nombre de nuestro proyecto: The Blue Horse, una marca que busca capturar esa sensación de autenticidad y conexión con lo esencial.